ⓘ Cercedilla

                                     

ⓘ Cercedilla

Cercedilla es un municipio español situado en la sierra de Guadarrama, en el noroeste de la Comunidad de Madrid. Se encuentra a una distancia de 57 kilómetros de Madrid.

Municipios inmediatamente vecinos son, en la Comunidad de Madrid, Los Molinos y Navacerrada, y, en la provincia de Segovia, El Espinar y Real Sitio de San Ildefonso. Esta localidad está además situada en el Camino de Santiago de Madrid.

                                     

1. Geografía

Está rodeada por varios montes de la sierra de Guadarrama, como Siete Picos, la Bola del Mundo, La Peñota y Peña del Águila.

Otro lugar de interés es el Puerto de Navacerrada, con estación de esquí, situado a ocho km de Cercedilla. Existe un ferrocarril de vía estrecha que, recorriendo la cara sur de los Siete Picos, une Cercedilla con el Puerto de Navacerrada y tras pasar, a través de un túnel, la cara segoviana de la sierra, llega hasta el Puerto de Cotos. A este tren se le conoce con el nombre de Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama o Ferrocarril de Cotos, y constituye la línea C-9 de Cercanías Madrid, que se diferencia de las otras de la red por su carácter turístico. En el término municipal de Cercedilla encontramos las siguientes estaciones: Cercedilla donde conecta la línea C-8b con la C-9, Cercedilla Pueblo, Las Heras, Camorritos, Siete Picos y Puerto de Navacerrada.

                                     

1.1. Geografía Clima

El clima de Cercedilla es mediterráneo continentalizado de montaña, y generalmente húmedo y templado. En invierno se da en Cercedilla la mayor pluviosidad y en verano la mínima. La clasificación del clima de Köppen es Csb. La temperatura media anual es 10.4 °C.

Se trata de uno de los municipios más lluviosos de la Comunidad de Madrid. Debido a su situación, en los episodios de borrascas atlánticas con orientación sur-suroeste recibe mucha precipitación debido al factor orográfico. Las heladas se producen con facilidad de noviembre a marzo y, en los meses más cálidos, rara vez se superan los 30 °C.

                                     

2. Historia

Cercedilla fue creada como lugar de paso y hospedaje en la antigua calzada romana que unía Titulcia con Segovia, en la denominada Vía Antonina. En la actualidad aún se conservan restos de esa calzada romana, que discurre por el valle de la Fuenfría, así como cuatro puentes del recorrido de esa calzada en buen estado de conservación. Se puede ver con más detalle el denominado Puente del Descalzo, situado en la zona de las Dehesas de Cercedilla, el Puente del Reajo, el Puente de la Venta y el Puente de Enmedio. Tras la caída del Imperio Romano y la entrada de los pueblos bárbaros, Cercedilla mantuvo una situación estable. Fue reconquistada por el Señorío de Santillana. Contaba ya en 1550 con una parroquia estable.

Carlos V pasó por sus bosques a practicar la caza durante los años 1525, 1534, 1542 y 1549. En época de Felipe II, en la construcción de El Escorial, aparece en documentos que certifican la importancia de su industria maderera:

Constan descripciones de viajeros que pasando por su puerto decidieron plasmarlo en papel, como Willem Weydts, de Brujas, y Jean de LHermite, de Flandes. El escritor Francisco de Quevedo hace pasar a su personaje una noche en Cercedilla:

Entre los siglos XVII y XIX fue lugar de tráfico de viajeros que seguían el Camino Real entre las dos Castillas, que pasaba por el puerto de La Fuenfría. Durante este tiempo la economía se basó en la ganadería y sus bosques, de donde se extraía leña. Poseía tres molinos de agua, un horno de cocer pan y un hospital para necesitados. El siglo XVIII viene marcado por la construcción del nuevo puerto del Guadarrama, hoy conocido por el nombre de puerto de Navacerrada, que quitará gran parte del tráfico que hasta entonces seguía transitando por la antigua calzada o por caminos alternativos que también atravesaban la Fuenfría.

A mediados del siglo XIX, el pueblo, según informe del Ministerio de Hacienda, constaba de 170 casas y 760 habitantes, una escuela y un párroco, que también atendía a Navacerrada. Por aquel entonces los bosques, más densos y amplios que hoy, albergaban gran número de venados y jabalíes, y no eran raros el lobo ni las águilas. Algo de trigo y sobre todo centeno y cebada eran los cultivos más comunes, y se empezaban a extender en algunos rincones pequeñas huertas, muy poco rentables por la crudeza del invierno. En 1925, el rey Alfonso XIII concedió a su ayuntamiento el trato de "Excelentísimo".

Sin embargo, el acontecimiento quizá más importante para Cercedilla va a ser la llegada a sus montes de un grupo de selectos excursionistas que la promocionarán no solo en Madrid, sino también en otras partes de España: Los miembros de la Institución Libre de Enseñanza. Los discípulos de Francisco Giner de los Ríos van a recorrer una y otra vez las cumbres del Guadarrama, abriendo caminos y convirtiéndola en una magnífica zona de esparcimiento y reposo dentro de la naturaleza. A este respecto, la línea férrea Madrid-Segovia, con parada en Cercedilla, posibilitará el acceso desde la gran ciudad.

A finales del siglo XIX surge en Cercedilla la primera colonia de casas de esparcimiento que en aquella época se denominaban "hoteles": la "colonia de la estación" la que daba nombre precisamente su cercanía la estación de tren que fue uno de los principales impulsores de su desarrollo como destino vacacional.

El siglo XX transforma al pueblo casi en su totalidad. La inauguración del tranvía al puerto de Navacerrada, más tarde hasta Cotos, el desarrollo de los deportes de invierno y el crecimiento económico en general que posibilitó a las clases medias poder gozar de una segunda residencia en la sierra, transforman las actividades económicas de los habitantes, y producen un aluvión de veraneantes que se suman a los tradicionales, algunos de ellos tan ilustres como Santiago Ramón y Cajal, Vicente Aleixandre, Luis Rosales, Gloria Fuertes, María Jesús Miranda López, Vicente Parra Collado o Joaquín Sorolla, que vivió sus últimos años en Cercedilla.

No obstante, esta transformación no debe hacernos perder de vista algunos de los acontecimientos más significativos del siglo, como, por ejemplo, el desarrollo de la Guerra Civil en el término municipal, de la que hoy en día todavía quedan vestigios por ser frente durante los tres años de la contienda la línea de trincheras es reconocible en las cumbres de Peña Bercial, y hasta hace muy poco se identificaban puestos de ametralladoras a lo largo del tendido ferroviario en la falda de la Peñota.



                                     

3. Transporte público

Cercedilla cuenta con 3 líneas de autobús, una urbana y dos interurbanas que comienzan su recorrido en el Intercambiador de Moncloa. Las tres líneas de bus están operadas por la empresa Larrea, S.A. y son estas:

Interurbano

Línea 680: Collado Villalba Hospital-Cercedilla

Línea 684: Madrid Moncloa-Cercedilla por Guadarrama

Ferrocarril

Cuenta con dos líneas de tren, una de ellas es el famoso Ferrocarril de Cotos línea C-9 de Cercanías Madrid, que parte desde esta estación y llega hasta la estación de Cotos, ya en Segovia, pasando por el Puerto de Navacerrada. Las líneas son:

Línea C-8: Atocha/Chamartín/Villalba/Cercedilla

Línea C-9: Cercedilla/Puerto de Navacerrada/Cotos

Media distancia

La Línea 53 de Renfe ofrece un servicio regional desde Madrid-Atocha hasta Segovia, si bien el servicio se presta con material de Cercanías

                                     

4. Turismo

La actividad turística en Cercedilla comenzó a desarrollarse tímidamente a finales del siglo XIX, con la creación de algunas urbanizaciones orientadas al turismo rural y el retiro veraniego. Pero fue a mediados del siglo XX cuando se transformó al pueblo casi en su totalidad. La inauguración del tranvía al puerto de Navacerrada, más tarde hasta Cotos, el desarrollo de los deportes de invierno y el crecimiento económico en general que posibilitó a las clases medias el gozar de una segunda residencia en la sierra. Este hecho transformó las actividades económicas de los habitantes, produciendo un aluvión de veraneantes que se suman a los tradicionales, algunos de ellos tan ilustres como Santiago Ramón y Cajal, Vicente Aleixandre, Luis Rosales, Gloria Fuertes, María Jesús Miranda López, Vicente Parra Collado o Joaquín Sorolla, que vivió sus últimos años en Cercedilla.

Como testigo de ese pasado de veraneo de personalidades de renombre se encuentra un famoso pino silvestre, el Pino de la Cadena, con una ruta muy visitada por senderistas hoy día. Es quizá el monumento más sencillo en la Sierra del Guadarrama. Se trata de un ejemplar de pino centenario al que, para honrar la memoria de su padre recién fallecido, Nicolás Urgoiti salvó de la tala en 1924 al rodearlo de una cadena en su homenaje, con la inscripción:" A su querida memoria: 1840-1924 ”. ​. Este museo es de acceso gratuito y se abre los sábados, domingos y festivos. Consta de 3 plantas: En la planta baja se emplaza la Oficina de Turismo de Cercedilla y se realizan exposiciones temporales de distintas disciplinas artísticas. La primera y la segunda planta están dedicadas en exclusiva al Museo del Esquí: La primera planta está dedicada la historia de este deporte y su evolución a lo largo de la historia. La segunda alberga un homenaje a Paco Fernández Ochoa: soportes y vitrinas llenos de objetos donados por la familia, además de fotografías y audiovisuales sobre los logros del esquiador.

                                     

5. Educación

En Cercedilla hay una guardería pública, un colegio público de educación infantil y primaria, un instituto de educación secundaria y un colegio privado con y sin concierto.